Dragones
Dragones de cuerpo escamoso y boca llena de dientes están en la obra de Chico da Silva desde los dibujos en los muros de Fortaleza, antes de 1943. Pelean entre sí y con serpientes, y siguen en los lienzos de los discípulos de la Escuela de Pirambu.
Dragón y serpiente
Dragones
Dragón, aves e insectos
Dragón, aves, peces y serpiente
Dragón, aves y hombre
Pez dragón
Dragones
Los dragones vienen del principio. Roberto Galvão y el crítico Estrigas los sitúan en los muros que Chico dibujaba antes de conocer a Jean-Pierre Chabloz, y siguen en las décadas posteriores: el Centre Pompidou, en París, guarda Luta de dragões, gouache de 1960. La crítica Maria do Carmo Barreto vio en sus dragones un ritmo menos de lucha que de danza.
En las obras de la colección, el dragón tiene el cuerpo cubierto de escamas y curvado como el de una serpiente, y la boca abierta suelta lenguas de fuego. En Dragones, de 1971, dos dragones se arquean y se entrelazan sobre fondo amarillo. En Dragón y serpiente, de 1973, el dragón de cabeza morada y cola redonda comparte la escena con dos serpientes en la rama de arriba.
En el taller, Claudionor creó un tipo propio de dragón, sacado del caimán estampado en la lata del Querosene Jacaré, según Estrigas. Los dragones pasaron a Babá (Dragón, aves, peces y serpiente), al propio Claudionor (Dragón, aves y hombre) y a Garcia, que pintó Pez dragón en 2024.