Motivos
Dragones, aves, peces, serpientes, gallos e insectos: el repertorio que atraviesa la obra de Chico da Silva y de la Escuela de Pirambu, un vocabulario que cada discípulo del grupo amplió a su manera.
Un repertorio de bichos
Cuando Jean-Pierre Chabloz vio los muros de la Praia Formosa, en 1943, el repertorio ya estaba allí: grandes pájaros de líneas elegantes, peces algo monstruosos, barcos fantasma. Chabloz disuadió al pintor de la figura humana, y los pájaros, los peces, las serpientes y los dragones que quedaron en los gouaches de los años cuarenta atravesaron las cuatro décadas siguientes. En 1973, cuando habló de sus temas, Chico todavía los contaba por los animales: los gallos, las “monstruosas serpientes”, las mariposas.
Desde la primera crítica, en 1945, esos animales se leyeron como recuerdo de la infancia amazónica, y en 1966 Clarival do Prado Valladares los leyó como la fijación individual de una mitología oral amazónica, trabajo de autor sobre un repertorio colectivo. Preguntado en 1972 si aquellos mundos venían de su infancia, el pintor lo rechazó: “esto se llama imaginación, ciencias ocultas, astronomía”. Los monstruos, dijo, los había visto en el cine. Según la década, la pintura fue llamada primitiva, naïf o indígena, y ninguno de los rótulos cerró la cuestión.
El taller de Pirambu amplió ese universo a partir de mediados de los años sesenta. Chico puso los peces, las aves, los dragones y los animales en pelea, y aceptaba lo que proponían los discípulos cuando cabía en el tema: “lo que nosotros sugeríamos y creábamos, a él le gustaba”, recuerda Garcia. Claudionor fijó tipos de dibujo definido, con nombre propio, y llevó la figura humana a los cuadros; Ivan de Assis trajo los animales alados de las películas de mitología; el gallo llegó a pedido de los compradores. Después vinieron garzas, jacanas, serpientes en lucha, búhos, mariposas, flores e insectos.
Cada página de esta sección reúne las obras de la colección por el título, que nombra lo que está pintado. Un lienzo entra en tantos motivos como diga su título: Dragón, aves, peces y serpiente, de Babá, está en cuatro. En muchas fichas, la sección Detalles muestra los animales de cerca, uno por uno.





